No me falta un hervor.
Ni a mí, ni a la coliflor.
Amig@s, conocid@s, y gente anónima que sigue mis locuras circunstancialmente: No me he vuelto loco todavía. Y no, no me he comido días -aunque si el hambre aprieta, no prometo nada-. Hoy es el décimo de mi aventura y parece que, tras la agradable noticia de los 4.9 kilos perdidos, vuelvo a recuperar la senda.
Y para no resultar excesivamente repetitivo, os enseñaré algunas de las otras cosas me he zampao estos días, a parte de las judías, los pescaditos a la plancha, el pollo cocido, la pechuga… o los omnipresentes champis de lata!
