No hay otra. Tras la segunda pesada, en mi cabeza sólo se oían voces que me decían…
Javimos,
asi no AdelgazaMOS
Y en parte, tenían razón. Porque sí, he hecho un enorme esfuerzo por reeducarme y no comerme todo lo que encuentro a mi paso. Y es todo un logro. Pero, como todas las pequeñas metas, en el fondo sólo son parte del camino. Y el camino no ha hecho más que comenzar.
